01 Diseño web a medida

Diseño web a medida. Porque tu negocio no cabe en una plantilla.

Me cuentas qué vendes, qué te chirría y dónde quieres llegar. Yo pongo orden, diseño y código hasta que la web se entiende, funciona y se siente muy tuya.

Te responderé yo. Sí, yo de verdad.

Collage editorial con bocetos, retículas y recortes que representan el proceso de diseño web
Ideas sueltas una web con sentido
María Rabadán lanzando una revista durante una sesión creativa
Yo, cuando la cuarta versión por fin dice exactamente lo que quería decir.

Una confesión

Si tu web te da un poco de pereza enseñarla, tenemos tema.

No hace falta que esté rota. A veces funciona, pero ya no representa el negocio. O cuenta cinco cosas a la vez y ninguna termina de quedar clara. O eres tú quien acaba explicándola por WhatsApp después de mandar el enlace.

Ahí entro yo: no para ponerle una tipografía bonita encima, sino para descubrir qué debe decir, en qué orden y qué tiene que pasar después.

  • Web corporativa que deja clara tu oferta.
  • Portfolio que cuenta decisiones, no solo enseña fotos.
  • Reservas que no obligan a perseguir correos.
  • Rediseño cuando tu negocio ya va tres pasos por delante.

Esto sí va de ti

Cuatro señales de que no necesitas «otra web». Necesitas la tuya.

01

Te preguntan siempre lo mismo

La web no está haciendo su parte de la conversación. Vamos a darle respuestas y un recorrido.

02

Tu oferta ha cambiado

El negocio ha madurado, pero la web sigue presentando aquella versión de hace unos cuantos giros de guion.

03

La jerarquía se pierde

Si cada bloque grita, nadie sabe por dónde empezar. La jerarquía también es diseño.

04

Quieres crecer sin improvisar

Construimos una base que puedas ampliar, editar y entender sin llamarme por cada coma.

Lo que hay dentro

No diseño pantallas sueltas. Construyo el sistema entero.

El alcance exacto queda escrito en tu propuesta. Nada de descubrir en la semana seis que «aquello no estaba incluido».

  • EstrategiaObjetivos, público y prioridades.
  • ArquitecturaQué cuenta cada página y cómo se conectan.
  • DiseñoUn lenguaje visual propio, responsive y accesible.
  • DesarrolloWordPress, formularios e integraciones básicas.
  • Puesta a puntoSEO técnico, velocidad, pruebas y publicación.
  • TraspasoFormación para que la web también sea tuya por dentro.

Cómo sucede

Una web no aparece por arte de magia. Aunque el final debería sentirse así.

Una web corporativa suele necesitar entre 6 y 8 semanas cuando los contenidos llegan en las fechas acordadas.

  1. 01

    Nos contamos la verdad

    Qué funciona, qué no y qué tiene que conseguir la web.

  2. 02

    Ordeno el puzle

    Arquitectura, mensajes, recorridos y todas esas decisiones que luego parecen obvias.

  3. 03

    Le damos una cara

    Dirección visual, diseño y revisiones con un porqué, no al tuntún.

  4. 04

    La hacemos real

    Desarrollo, pruebas, formación y ese momento de pulsar publicar.

Una estructura ligera

Tú ↔ YoSin capasLa misma persona escucha, diseña, desarrolla y responde.

Una inversión a medida

El presupuesto se queda en el proyecto, no en una cadena de intermediarios.

Trabajo como profesional autónoma, con una estructura más ligera que la de una agencia. Eso suele permitirme ajustar mejor la inversión al trabajo real: las páginas, los contenidos, las integraciones y lo que la web necesite hacer.

Cada propuesta es distintaPrimero entiendo el proyecto y después preparo un alcance claro. Sin obligarte a encajar en un paquete ni descartar una buena idea antes de hablar.
Ver qué cambia una propuesta

Tu turno

Trae la idea, el caos o la web que ya no te representa. Empezamos por ahí.

No necesitas un briefing perfecto. Con saber qué haces y qué te gustaría que cambiara ya tenemos una buena primera conversación.