Aprendí a preguntar y a contar
Estudié Periodismo y Comunicación en la Universidad Carlos III de Madrid, además de Comercio Internacional. De ahí me quedó una costumbre útil: entender bien algo antes de intentar explicarlo.
Quién soy
Rabadán Studio es un estudio personal porque esa es mi forma de trabajar: entender bien tu negocio, ordenar lo que tienes en la cabeza y construir una web que puedas enseñar con orgullo.
Una persona de principio a fin.
Mi manera de verlo
Después llega todo lo demás: la estructura, las palabras, el diseño y la parte técnica, que te explico en un lenguaje claro para que puedas tomar decisiones con criterio.
Mi recorrido
Cada etapa me enseñó una parte distinta de lo que hoy aplico a cada proyecto.

Estudié Periodismo y Comunicación en la Universidad Carlos III de Madrid, además de Comercio Internacional. De ahí me quedó una costumbre útil: entender bien algo antes de intentar explicarlo.
Tres años en EHS.TV trabajando con campañas publicitarias, sobre todo de televisión. Presupuestos, plazos, seguimiento y resultados: lo creativo también necesita método.
Australia amplió mi mirada. Después llegaron Okisam, Xcel, Método SOMA y Grupo Ibrick, donde llegué a llevar 16 webs de forma simultánea. Ahí se entiende de verdad cómo funciona un proyecto digital.
Rabadán Studio nace de esa mezcla: criterio estratégico explicado con claridad, diseño con intención y una persona implicada de principio a fin.
Cuando fui madre decidí salir del ritmo de agencia. No porque quisiera dejar de crear, sino porque necesitaba una forma de trabajar que me permitiera cuidar a mi familia sin renunciar a mi carrera.
No paré. Seguí trabajando en proyectos propios y me formé todavía más en diseño y desarrollo web. Con el tiempo entendí que no estaba dando un paso atrás: estaba construyendo una manera de trabajar más mía, más directa y sostenible en el tiempo.
De ahí nace Rabadán Studio: de querer hacer un trabajo excelente y estar presente donde también importa.
El tiempo da para mucho más cuando cada reunión tiene un motivo claro.
Trabajar conmigo
Con criterio y con respeto. Si algo no va a ayudar a tu negocio, prefiero explicártelo a tiempo antes de que inviertas esfuerzo en ello.
Te cuento qué estamos haciendo y por qué, con un lenguaje comprensible y sin dar nada por supuesto.
No recibo un encargo y desaparezco. Pregunto, propongo y cuido el proyecto como me gustaría que cuidaran uno mío.
Publicar no es entregar la web y desaparecer. Puedo acompañarte con el mantenimiento y con el resto de necesidades digitales que vayan surgiendo.
Ya sabes quién hay al otro lado
Puede ser una idea muy definida o algo que todavía estás dando forma. Empezamos por donde estés.